
ELKHART, Indiana (Iglesia Menonita de EE. UU.) — La Iglesia Menonita de EE. UU. (MC USA por su sigla en inglés) celebra su testimonio de paz al otorgar a Weldon Nisly y a Fernando Daza-Jabian el premio “Trae la Paz” 2026. Este premio, que se entrega por sexto año consecutivo, reconoce a personas que encarnan la construcción de paz centrada en Cristo en sus comunidades y más allá.
“Weldon y Fernando reflejan nuestro llamado anabautista de seguir a Jesús por el camino de la paz”, afirmó Lorraine Stutzman Amstutz, directora de Paz y Justicia de MC USA. “Ambos han demostrado sus incansables y constantes esfuerzos por crear caminos de paz, recordándonos a todos que la construcción de la paz es una vocación y una práctica diaria”.
Patrocinado por el Church Peace Tax Fund (Fondo impositivo Iglesia de paz), el premio Trae la Paz reconoce a dos personas: un Legado Pacificador, que haya demostrado un compromiso de toda la vida con la paz y la justicia, y un/a Joven Pacificador, que está comenzando a generar un impacto significativo mediante un testimonio valiente y un actuar compasivo. Cada galardonado recibe una subvención de 300 dólares.
Legado Pacificador: Weldon Nisly

Crédito de la foto: Hope Nisly
La cálida sonrisa y la voz pastoral y amable de Weldon Nisly ocultan la verdadera naturaleza de un constructor de paz intensamente comprometido que, tras cuatro décadas de ministerio pastoral y de promoción de la paz en la iglesia, se “jubiló” del ministerio congregacional para dedicar su tiempo a la construcción de la paz a nivel internacional. En una etapa en la que otras personas de su edad tal vez estarían busncando bajar el ritmo, Nisly ha prestado servicio con Community Peacemaker Teams (Equipos y Comunidades de Acción por la Paz), principalmente en los equipos de ECAP en el Kurdistán iraquí y Palestina durante la última década.
Criado en una zona rural de Iowa, Nisly aprendió por primera vez sobre la paz cuando era niño gracias a su abuelo, un obispo menonita conservador. Su interés por la política lo llevó a estudiar ciencias políticas en la universidad y a convertirse en organizador político. Más tarde, Nisly obtuvo un título en Estudios de la Paz en el Anabaptist Mennonite Biblical Seminary (Seminario Biblico Anabautista Menonita) de Elkhart, Indiana. Luego se trasladó a Filadelfia, Pensilvania, con su esposa y sus dos hijos pequeños para unirse a una comunidad intencional y servir en un ministerio de paz bajo el Comité Central Menonita.
Nisly dijo que nunca tuvo la intención de ser pastor, pero la vida en comunidad despertó su llamado pastoral. En cuestión de un par de años, tres iglesias menonitas urbanas se acercaron a él y le propusieron que fuera su pastor, lo que le llevó a “escuchar lo que Dios le estaba diciendo”. Dos años más tarde, la iglesia Cincinnati (Ohio) Mennonite Fellowship (Ohio) llamó a Weldon para ser su pastor; allí ejerció el cargo entre 1984 y 1995. Posteriormente, fue llamado como pastor principal por la Seattle (Oregon) Mennonite Church (Iglesia Menonita de Seattle, Oregón), donde sirvió desde 1995 hasta el 2013. La construcción de paz fue un aspecto central para ambas congregaciones.

Aklima, una agricultora kurda de la aldea de Dupre, en la región del Kurdistán iraquí, habla con el equipo de ECAP en el Kurdistán iraquí y con una delegación sobre los bombardeos de Turquía en su región bajo el pretexto de la “guerra contra el terrorismo”. Beber té y escuchar los relatos de las personas afectadas por la guerra es una de las formas principales en que ECAP ofrece acompañamiento y documenta las consecuencias de la guerra. Nisly es la segunda persona desde la izquierda. Foto del equipo de ECAP en el Kurdistán iraquí utilizada con permiso.
“Amé el ministerio pastoral”, declaró Nisly. “No cambiaría ni un solo día de esa experiencia en ninguna de las dos congregaciones. Sin embargo, el ministerio pastoral me preparó, de manera profunda, para realizar la mejor labor de mi vida en el ámbito de la construcción de paz”.
A los setenta y tantos años, se unió a ECAP para ayudar a cumplir su misión de “forjar alianzas para transformar la violencia y la opresión”. Esto implicaba acompañar a personas afectadas por la guerra, defender sus derechos humanos junto a ellas y amplificar sus voces tanto en el ámbito local como en el resto del mundo.
“Lo más importante es que practicamos la presencia: sentándonos en el suelo, tomando té y escuchando a las personas que viven a la sombra de la guerra”, explicó.
Nisly a menudo amplifica sus voces mediante presentaciones de ECAP en iglesias de toda Norteamérica. Quiere que los cristianos de aquí comprendan cómo su apoyo a la guerra o su silencio afectan perjudicialmente a comunidades situadas al otro lado del mundo.

Sleman Mousa (a la derecha), un director de escuela kurdo que había sido encarcelado por el Gobierno Regional del Kurdistán (GRK) y acusado falsamente de conspirar para derrocar a dicho gobierno. El equipo de ECAP en el Kurdistán iraquí lo acompañó a él y a su familia durante su encarcelamiento, el juicio y su liberación. El equipo de ECAP en ese lugar visitó a Sleman Mousa y a su familia en su domicilio tras su puesta en libertad. En la foto, de izquierda a derecha: la hija de Sleman Mousa; Runak y Kamaran (miembros kurdos del equipo de ECAP); Nisly; y Sleman Mousa. Foto del equipo de ECAP en el Kurdistán iraquí utilizada con permiso.
“El acompañamiento y la defensa de derechos desde la no violencia implican hacer acto de presencia, estar ahí y negarse a guardar silencio”, afirmó.
La vida de Nisly anima a otros para que salgan de su zona de confort y se solidaricen con quienes más sufren el impacto de la violencia. Sin embargo, su consejo para quienes buscan “traer la paz” es sencillo y aplicable a las decisiones cotidianas. Haciendo referencia a Deuteronomio 30, Nisly expresó: “La paz tiene más que ver con quiénes somos que con lo que hacemos. Cada decisión que tomamos en la vida —ya sea pequeña o grande— es una elección entre la vida y la muerte. Tanto el apoyo a la guerra como el silencio nos hacen cómplices de los sistemas de muerte. Por tanto, elijamos la vida, tal como Dios nos creó y nos llama a ser y a actuar”.
Ahora, a sus más de 80 años, Nisly espera bajar el ritmo, aunque todavía no. Sigue colaborando con ECAP —organización que cumple 40 años dedicada a la construcción de paz— como copresidente de su Comité Directivo. ECAP está atravesando una etapa de transición, y Nisly dedica su atención principal a la contratación del nuevo director ejecutivo. Más adelante, espera dejar sus cargos de liderazgo en ECAP para dedicar más tiempo a escribir y hablar sobre las personas, los lugares y los encuentros que han marcado su caminar en la construcción de paz.
Joven constructor de paz: Fernando Daza-Jabian

Crédito de la foto: Meaghan Godzisz
“Con su actitud tranquila y segura, Fernando se adentra directamente en situaciones que requieren razonamientos bien fundamentados y, al mismo tiempo, sabe alejarse de aquellas que resultan perjudiciales. Estas son señales de un joven constructor de paz con una madurez inusual para su edad… Fernando es muy merecedor de este premio”. escribió Gilberto Pérez, Jr., vicepresidente de Vida Estudiantil e Iniciativas de Servicio a la Comunidad Hispana y decano de estudiantes de la universidad Goshen College (Indiana), en el formulario de nominación para el premio “Trae la paz” de MC USA.
Esta primavera, Fernando Daza-Jabian, que asiste a la Iglesia Menonita Waterford en Goshen, obtuvo su título de pregrado en Negocios, con una doble titulación en Estudios de Paz, Justicia y Conflictos, en la universidad de Goshen. Durante su etapa estudiantil, desempeñó funciones de liderazgo en el campus con la Red de Intervención y Prevención, el sindicato de Estudiantes Latinos y el Equipo de Respuesta Académica, además de actuar como asesor financiero entre compañeros a través de Everence. Actualmente, Daza-Jabian trabaja como pasante administrativo en el departamento de Planificación de Continuidad de Negocios de Indiana University Health en Indianápolis, Indiana.
“A lo largo de toda su etapa universitaria en la universidad de Goshen, Fernando ha buscado reunir a la gente para abordar temas como la inmigración y los conflictos”, escribió Pérez.
“Me apasiona crear espacios donde las personas se sientan empoderadas, apoyadas y capaces de defender sus derechos y los de sus comunidades”, expresó Daza-Jabian. “Gran parte de mi trabajo se ha centrado en la prevención de la violencia, el empoderamiento financiero y la creación de oportunidades para que las comunidades marginadas prosperen”.
Durante varios años, ha colaborado como voluntario en el Center for Healing & Hope (Centro para la Sanidad y la Esperanza) en Goshen, participando en el Programa de Ayudantes Naturales. Este programa facilita la conexión entre inmigrantes y voluntarios de la comunidad que hablan su idioma, cerrando la brecha que les impide acceder a recursos esenciales como alimentos, transporte, vivienda, empleo, clases de idioma, asistencia legal y mucho más.
“Me siento especialmente orgulloso de haber organizado y dirigido un taller de bienestar financiero en español para los miembros de la comunidad del Centro para la Sanación y la Esperanza”, expresó Daza-Jabian, quien es multilingüe. “Ver cómo la gente interactuaba con el material y se iba sintiendo más segura de sí misma me recordó que la paz y la justicia también pueden significar crear las condiciones para que las personas y las comunidades prosperen”.
Él les recuerda a otros constructores de paz que la construcción de la paz no requiere un título, una personalidad determinada ni años de experiencia.
“La construcción de la paz comienza cuando encuentras algo que te importa profundamente y tienes la valentía de dar un pequeño paso para mejorarlo”, afirmó Daza-Jabian.
Acerca de los premios “Trae la paz”
Los premios “Bring the Peace” (Trae la paz) reflejan los Compromisos Renovados de MC USA de seguir a Jesús, dar testimonio de la paz de Dios y experimentar la transformación del Espíritu Santo. Fundamentada en los valores de la fe anabautista, la iniciativa invita a las personas y a las congregaciones a cultivar la empatía, la compasión y el amor, al tiempo que buscan activamente desmantelar la opresión y la violencia.
Cada año, el departamento de Paz y Justicia de MC USA recibe nominaciones para el premio “Trae la Paz” de toda la denominación. Un comité de selección compuesto por ganadores anteriores del premio “Trae la Paz” revisa las candidaturas y selecciona a los homenajeados.
Los premios son patrocinados por el Church Peace Tax Fund (Fondo impositivo Iglesia de paz) de MC USA, una iniciativa estadounidense que refuerza el papel de la denominación como iglesia históricamente comprometida con la paz, al fortalecer la voz colectiva contra el poder destructivo del militarismo en nuestras congregaciones, comunidades y más allá. El fondo apoya programas educativos que abordan el militarismo y promueven formas de vida pacífica:
- El programa de reconocimiento “Bring the Peace” (Trae la Paz), que honra cada año a un Legado Pacificador y a un Joven Pacificador.
- Subvenciones para objetores de conciencia sobre los impuestos de guerra.
- Peaceful Options for Training and Careers (Opciones pacíficas para la capacitación y las carreras profesionales, POTC por sus siglas en inglés) es una iniciativa independiente creada por MC USA y el Comité Central Menonita que ayuda a los jóvenes adultos a encontrar oportunidades de formación, servicio y carrera profesional fuera del ámbito militar.
Apoye la labor de construcción de paz de MC USA aquí. Las donaciones pueden destinarse al Fondo de Impuestos para la Paz de la Iglesia (Church Peace Tax Fund) o al POTC. También puede enviar cheques por correo a Mennonite Church USA, 718 N. Main Street, Newton, KS 67114, indicando “EB Peace & Justice” como concepto.
La Iglesia Menonita de EE. UU. es una denominación cristiana anabautista, fundada en 2002 mediante la fusión de la Iglesia Menonita y la Conferencia General de la Iglesia Menonita. Los miembros de esta iglesia histórica pacifista buscan seguir a Jesús rechazando la violencia y resistiendo a la injusticia. Los “Compromisos renovados” de MC USA establecen los siguientes compromisos compartidos entre su diverso cuerpo de creyentes: seguir a Jesús, dar testimonio de la paz de Dios y experimentar la transformación del Espíritu Santo. Mennoniteusa.org
Escrito por Camille Dager.


