por Adriana Celis
Aún antes de que amanezca, cuando la casa está en silencio, la pastora Leticia Cortés —“Leti”, como muchos la conocen— ya está despierta. Entre un buen café colombiano en la mañana, los libros abiertos, apuntes y comentarios bíblicos comienza una jornada que no solo le pertenece a ella, sino también a su familia, a su iglesia Centro de Alabanza en Filadelfia y a su llamado.
Ser estudiante nunca fue su única responsabilidad. Es esposa, madre, abuela y pastora. Y, aun así, decidió asumir un nuevo desafío: cursar el Certificado de Posgrado en Estudios Teológicos en el Seminario Bíblico Menonita Anabautista AMBS.
Nos cuenta Leti: “Ha sido un desafío constante.” Cada día al despertar implicaba encontrar el equilibrio entre las tareas académicas, las lecturas exigentes y sus responsabilidades pastorales y familiares. Muchas veces, eso significó levantarse de madrugada para cumplir con todo sin descuidar lo que considera esencial en su vida.
Pero en medio del cansancio, hubo algo que nunca faltó: la disciplina y el apoyo de su familia en especial el de su esposo el pastor Fernando Loyola “Han sido fundamentales para poder concluir este proceso”, afirma.
Más allá del esfuerzo, el estudio transformó su manera de comprender la fe. Leticia explica que este programa no solo fortaleció su conocimiento, sino que también profundizó su visión teológica. Redescubrir sus raíces anabautistas despertó en ella un renovado deseo de aprender y compartir.
“Mi pasión por enseñar y servir a mi comunidad de fe creció”, dice. Y no se trata solo de adquirir conocimiento, sino de vivirlo. Para ella, compartir lo aprendido se ha convertido en una forma de crecer espiritualmente y de servir con mayor propósito.
La decisión de estudiar no fue casual. Lo que la motivó fue la posibilidad de acceder a educación teológica en español, desde su hogar, sin importar la distancia. En ese acceso encontró una puerta abierta no solo al conocimiento, sino a una nueva etapa en su vida, la de estudiante de Seminario.
Hoy, al mirar atrás, su mensaje para otros estudiantes es claro: vale la pena intentarlo.
“Es una oportunidad para profundizar en la fe, pero también para descubrir de lo que uno es capaz”, afirma. Enfrentar el miedo, asumir el reto y perseverar en el proceso son, para ella, parte del crecimiento no solo académico, sino también espiritual.
Por eso recomienda este programa sin dudarlo. Destaca la calidad del cuerpo docente, el acompañamiento cercano y una metodología que no solo enseña, sino que también escucha.
En la historia de Leticia Cortés no hay atajos, pero sí una certeza: cuando hay propósito, incluso las madrugadas más exigentes se convierten en parte del camino.
Si quiere conocer más sobre el plan de estudios de AMBS y sobre el Certificado siga el siguiente enlace:
https://ambs.edu/certificado-de-posgrado-en-estudios-teologicos-en-espanol/



