EN ESTA EDICIÓN
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- En Guatemala se abren las puertas del primer Centro Presencial de IBA
- Nuevos Comienzos: cuidar a quienes sostienen las iglesias
- Octubre: Jesús Murió, pero Volvió a Vivir ¡El Amor Triunfó!
- Ingrid Schultz sera homenajeada por su Servicio de Exalumna del Seminario Bíblico Anabautista Menonita (AMBS).
- Tiene el agrado de invitarle a participar en un Culto Unido Virtual
En Guatemala se abren las puertas del primer Centro Presencial de IBA
por Adriana Celis

Fotografias cortesias por Gilberto Flores
Guatemala es testigo del nacimiento del primer Centro Presencial del Instituto Bíblico Anabautista (IBA). El pastor Gilberto Flores, de la Iglesia Cristiana Anabautista Casa de Paz, que forma parte de la Conferencia de Western District (Conferencia del Distrito Oeste) de la Iglesia Menonita de los Estados Unidos, nos cuenta como esta iniciativa surgió de manera espontánea entre el liderazgo local de la comunidad de fe de Uspantan y Casa de Paz, como una respuesta a la necesidad de profundizar en el conocimiento de la Biblia.
La propuesta cuenta con el respaldo de la Conferencia de Western District (Conferencia del Distrito Oeste) y busca ampliar las oportunidades de formación bíblica. Sin embargo, el deseo de aprender nació en la propia comunidad de Uspantan: fueron sus integrantes quienes comenzaron a hacer preguntas, a desarrollar un pensamiento crítico y a buscar respuestas que dialogaran con sus realidades latinoamericanas.
Un modelo híbrido
El pastor Gilberto nos cuenta que fueron ocho meses de estudio y esfuerzo compartido. Muchos de los estudiantes pertenecen a comunidades indígenas y no tienen el español como primera lengua. En este proceso, dos niños, hijos de miembros de la comunidad de Uspantan, acompañaron en el aprendizaje y sirvieron como intérpretes.
Nos comenta Gilberto “El recorrido desde Ciudad de Guatemala comprende aproximadamente 259 kilómetros y puede tomar siete horas. Y aunque ofrece paisajes montañosos y abundante vegetación, también exige atravesar carreteras de numerosas curvas. Así, cada encuentro requería preparación y un considerable esfuerzo de desplazamiento.”
Durante tres horas, los estudiantes abordaban temas como la vida cristiana, la paz, la justicia y el significado de vivir la fe dentro de una comunidad indígena. Además, se incorporó una segunda sesión semanal por Zoom, destinada a resolver dudas y reforzar lo aprendido.
Los retos de aprender y enseñar
Uno de los mayores retos que comparte Gilberto es enseñar en español los textos bíblicos con la vida cotidiana a estudiantes cuya lengua materna es el k’iche’. En palbras de Gilberto “esto exige traducir los materiales, buscar recursos y encontrar las palabras que permitan explicar los conceptos bíblicos con claridad, sin perder su sentido y teniendo en cuenta las necesidades de la comunidad para que las clases busquen ser acertivas y efectivas”.
En ese esfuerzo, los dos niños que estudian junto con sus padres han desempeñado un papel importante como intérpretes. Cuando aparecen dificultades para comprender una palabra o expresar una idea, ayudan a que la conversación continúe. Su participación también ha hecho de este proceso una experiencia de aprendizaje compartida entre generaciones.
Gilberto destaca, además, que la participación de las mujeres ha enriquecido las conversaciones y abierto espacios para nuevas preguntas. Sus aportes, junto con el esfuerzo de quienes enseñan, estudian y ayudan a interpretar, muestran cómo esta formación se construye entre todos. Tambien la atención a los detalles en conjunto suman al estudio, y enriquecen las conversaciones para escuchar y aprender sobre distintas perspectivas indigeno-cristianas. La interpretación bíblica se nutre así de las preguntas y experiencias tanto de las mujeres como de los hombres de la comunidad.
En Uspantán, el centro comienza a tomar forma desde ese deseo compartido de aprender y encontrar respuestas para la vida de la comunidad.
La apertura de este centro responde, ante todo, a un deseo de aprender que ya latía en la comunidad. Mantenerlo en pie ha exigido tiempo, viajes, preparación y la paciente tarea de encontrar palabras que todos puedan comprender.
En Uspantán, ese empeño cobra sentido cada vez que alguien comparte una inquietud y la comunidad se detiene a reflexionar sobre ella. Allí, entre lenguas y generaciones distintas, el estudio de la Biblia se va entretejiendo con las preguntas de la vida diaria y con las respuestas que sus miembros buscan juntos.
Nuevos Comienzos: cuidar a quienes sostienen las iglesias
por Adriana Celis

Fotografias cortesia por Sergio Nava
MenoTicias tuvo la oportunidad de hablar con el pastor Sergio Nava quien hace parte de la junta ejecutiva de la iglesia Menonita Hispana (IMH) como Director de Finanzas. Nos compartio que cerca de tres años, pastores y líderes de la Iglesia Menonita Hispana USA sostuvieron sus comunidades mientras afrontaban desafíos acumulados sin reunirse presencialmente por motivos de orden nacional. Ese esfuerzo dejó una preocupación en la Junta Ejecutiva: el desgaste de quienes acompañan a otros. El Retiro Nacional de Pastores y Líderes de 2026, en Rock Island, nació para responder a esa necesidad con una propuesta: recuperar la comunidad como espacio de cuidado y renovación.
Bajo el lema «Nuevos Comienzos», este encuenrto planteó algo más que cuatro días de actividades. Buscó abrir conversaciones sobre el cansancio pastoral, fortalecer los vínculos entre congregaciones y pensar cómo continuar la misión sin dejar solos a sus responsables.
Un liderazgo que también necesita apoyo
La Junta identificó tres preocupaciones: el agotamiento pastoral, la dificultad para combinar el acompañamiento espiritual con las tareas administrativas y la necesidad de atender mejor a distintas generaciones. A ellas se suma el desafío de mantener viva la identidad anabautista entre las exigencias cotidianas y más aún las que el pais vive en la actualidad en temas migratorios.
La respuesta del encuentro incluyó talleres sobre cuidado del líder, organización del ministerio y visión de futuro. Su propósito fue conectar la renovación espiritual con herramientas prácticas: no basta con animar a un pastor si, al regresar a su congregación, encuentra las mismas cargas y ningún apoyo para gestionarlas, se debe actuar desde una visión más proctiva.
Desde esa perspectiva, una salida posible es distribuir responsabilidades. Compartir tareas administrativas, planificar con equipos y reconocer los límites personales permitiría que el cuidado de la iglesia dejara de depender exclusivamente de una persona. Son caminos que se desprenden de los problemas señalados, aunque el testimonio disponible no permite afirmar que ya estén implementados.
Escuchar antes de exigir
Otro eje fue ofrecer espacios seguros para hablar con honestidad. Los líderes necesitan compartir alegrías, pero también reconocer dificultades sin sentir que eso pone en duda su vocación. La oración y el compañerismo aparecieron como formas de acompañamiento, no como sustitutos de una mejor organización.
La insistencia en verse, saludarse y abrazarse respondió a ese deseo de cercanía es la continuidad del vinculo y la hermandad que solo se puede construir entre la interación en persona. Compartir la mesa, conversar sin prisa y escuchar experiencias ajenas podía ayudar a reconstruir relaciones mantenidas durante mucho tiempo a distancia. El valor del encuentro, según sus organizadores, estaba tanto en esas conversaciones como en el programa formal.
Del retiro a la vida cotidiana
El desafío siguiente consiste en dar continuidad a lo vivido. Una posibilidad sería establecer reuniones periódicas entre líderes, redes de acompañamiento y espacios para intercambiar recursos de planificación. También sería útil escuchar a la niñez, la juventud, las personas adultas y mayores antes de diseñar respuestas para cada generación.
Estas propuestas requieren seguimiento. El material compartido recoge las intenciones de la convocatoria, pero no ofrece evaluaciones que permitan medir cambios duraderos en las congregaciones.
«Nuevos Comienzos» no significa borrar el pasado. Para la Junta, supone reconocer lo vivido, agradecer, dejar atrás aquello que ya no ayuda y construir juntos un nuevo futuro. La promesa del encuentro dependerá de convertir ese impulso en prácticas sostenidas: cuidar a quienes cuidan, compartir el trabajo y hacer del acompañamiento una responsabilidad colectiva, no solamente una experiencia de cuatro días compartida en Rock Island.
Octubre: Jesús Murió, pero Volvió a Vivir ¡El Amor Triunfó!
por Building Faith

Foto de Marc Oliver Jodoin en Unsplash
¡Los conceptos de la muerte y resurrección de Jesús son difíciles de entender para los niños! Las actividades de este mes ofrecen algunas ideas para enseñarles esta importante parte de la historia.
Jesús murió en una cruz romana. Toda la tierra estaba triste. ¡Pero la muerte no fue el final para Jesús! Después de tres días, resucitó; eso significa que volvió a la vida. Haga clic aquí para la práctica de la fe: El amor de Dios triunfó – BUILDING FAITH CONSTRUYENDO LA FÉ. Haga clic aquí para leer la practica de la fe: https://www.buildingfaithfamily.com/el-amor-de-dios-triunfoacute.html
Ingrid Schultz sera homenajeada por su Servicio de Exalumna del Seminario Bíblico Anabautista Menonita (AMBS).
por John Longhurst para AMBS | Adaptación al español: Adriana Celis para MenoTicias

Fotografia cortesia por Seminario Bíblico Anabautista Menonita (AMBS)
Este artículo fue publicado originalmente en inglés por el Seminario Bíblico Anabautista Menonita (AMBS). La traducción y adaptación al español es de MenoTicias, que añadió información sobre la historia pastoral de la Iglesia Menonita Comunidad de Fe en Chicago.
ELKHART, Indiana (Seminario Bíblico Anabautista Menonita): Ron Claassen, DMin (MDiv 1981), de Sanger, California, e Ingrid Schultz (MDiv 1992), de Abbotsford, Columbia Británica, Canadá, recibirán en 2026 el Reconocimiento al Ministerio y Servicio de Exalumnos del Seminario Bíblico Anabautista Menonita (AMBS).
Este premio anual del seminario de Elkhart, Indiana, honra a exalumnos con una trayectoria destacada de ministerio y servicio fiel.
“Los galardonados de este año son ejemplo de discernimiento, liderazgo y servicio a los demás”, dijo la directora de Exalumnos, Janeen Bertsche Johnson (DMin 2026, MDiv 1989). “Me inspira la creatividad con la que han respondido a las necesidades y oportunidades que se les han presentado a lo largo de su vida”.
Claassen y Schultz serán homenajeados en una recepción por Zoom el lunes 26 de octubre de 2026, a las 8 p. m., hora del Este de EE. UU. Todos están invitados. Para recibir el enlace, inscríbanse en ambs.edu/alumni-award-reception.
Ingrid Schultz
Schultz creció en Vancouver, Columbia Británica. Para ella, estudiar en AMBS fue una forma de descubrir sus siguientes pasos en la vida después de completar su segundo período de servicio con el Comité Central Menonita (MCC) en Bolivia en 1989.
En su trabajo como Coordinadora Regional en una zona rural, enseñaba alfabetización a mujeres. Usaba un programa basado en las Escrituras, ya que sus alumnas querían aprender a leer la Biblia.
“Disfruté mucho enseñar esa clase, y con frecuencia me hacían preguntas difíciles sobre la Biblia”, recordó Schultz. “Me hizo darme cuenta de que yo también me beneficiaría de estudiar la Biblia”.
Un administrador del MCC la animó a considerar AMBS. Le dijo que muchos exvoluntarios del MCC habían ido allí para reflexionar sobre sus experiencias de servicio y discernir “hacia dónde los guiaba Dios después”.
Resultó ser la decisión correcta.
“Estoy muy agradecida por mi tiempo en AMBS”, dijo Schultz sobre las clases, en las que profesores como Mary Schertz, Millard Lind, Willard Swartley, Erland Waltner y Gayle Gerber Koontz “nos abrieron las Escrituras”.
También valoró haber formado en 1989 un Círculo de Apoyo con otras mujeres solteras que habían trabajado con el MCC o con la Junta Menonita de Misiones, un grupo que sigue reuniéndose hasta hoy.
Una experiencia formativa importante fue poder observar “más de cerca” a una profesora jubilada “vivir su fe y su vocación”. Schultz vivió con Gertrude Roten, profesora asociada de griego y Nuevo Testamento en AMBS. Tras la muerte de su esposo, Roten había ofrecido una habitación de su casa a un estudiante de AMBS. Schultz contó que Roten solía invitar a comer a personas de orígenes y niveles de educación diversos.
“Su ejemplo me enseñó que reunirnos en torno a la Biblia y en torno a la mesa forman parte de hacer crecer la comunidad cristiana, y que cada persona tiene algo importante que aportar”, dijo.
Otro momento destacado para Schultz fue su pasantía con el Consorcio de Seminarios para la Educación Pastoral Urbana (SCUPE) en Chicago, Illinois, durante su último año en AMBS (1991–92). AMBS era uno de los seminarios participantes en SCUPE, que preparaba a los estudiantes para el ministerio urbano.
A través de SCUPE, Schultz hizo su pasantía en la Iglesia Menonita Comunidad de Fe en Chicago. Era una congregación menonita hispana formada en su mayoría por inmigrantes de México, Centroamérica y Colombia. La comunidad había sido fundada por Marco y Sandra Güete. Después de ellos, la congregación llamó como pastores a Gamaliel y Amanda Falla. Cuando estos pastores anunciaron que se irían a fundar una nueva iglesia, la congregación le pidió a Ingrid que fuera su pastora.
“Al principio dije que no, porque no me parecía lógico que una mujer anglosajona pastoreara la congregación”, contó. Pero más tarde lo reconsideró y aceptó. Como pastora de Comunidad de Fe, Schultz trabajó para tender puentes entre las diversas culturas latinas de la congregación y también con la congregación menonita anglosajona con la que compartían el edificio. Fue ordenada por Central District Conference de la Iglesia Menonita Conferencia General en 1995.
En 1999, Schultz regresó a Vancouver para servir como pastora de la First United Mennonite Church (hoy Peace Church), la primera iglesia a la que asistió de niña. Esta vez, su labor de tender puentes se dio entre quienes asistían a los cultos en alemán, inglés y español. Su congregación también se unió a otras iglesias del vecindario para dar la bienvenida a los recién llegados a Canadá. Lo hicieron con clases de inglés como segunda lengua (ESL), comidas internacionales compartidas y un estudio bíblico adaptado a quienes estaban aprendiendo inglés.
En 2012, Schultz se mudó a Abbotsford para cuidar de su madre y fue contratada como capellana en Menno Place.
“Esto no solo me permitió irme a vivir con mi madre y acompañarla en su proceso con la demencia. También tuve el regalo de caminar junto a muchos adultos mayores que habían sido fieles servidores de la iglesia, y junto a otros que se habían alejado de sus iglesias”, dijo.
Schultz también descubrió que le gustaba hablar en funerales y servicios conmemorativos: “Es un privilegio tener la oportunidad de interpretar la vida de la persona junto con las buenas nuevas del evangelio”.
Schultz se jubiló en 2022 y es miembro de la Iglesia Menonita Emmanuel en Abbotsford, una congregación de la Iglesia Menonita de Columbia Británica, que forma parte de la Iglesia Menonita de Canadá. Hoy recuerda con gratitud su tiempo en AMBS.
“Fue allí donde se confirmó mi llamado al ministerio”, dijo. “El énfasis en la comunidad y en reunirnos en torno a las Escrituras y a la mesa tuvo un efecto profundo en mí. Para mí fue un lugar que daba mucha vida”.
Ubicado en Elkhart, Indiana, en tierras ancestrales de los pueblos potawatomi y miami, el Seminario Bíblico Anabautista Menonita (AMBS) es una comunidad de aprendizaje con una visión anabautista. Ofrece educación teológica a estudiantes presenciales y a distancia, además de una amplia variedad de programas de formación continua. Su objetivo es formar a seguidores de Jesucristo para que sean líderes en la misión reconciliadora de Dios en el mundo.ambs.edu
Tiene el agrado de invitarle a participar en un Culto Unido Virtual

Frente a la pantalla de Zoom, el cansancio, la distancia y las marcas del camino se disiparon tan pronto sonó el primer acorde. Convocados por la Junta Ejecutiva de la Iglesia Menonita Hispana (IMH), líderes, pastores y congregantes de diversos rincones del país se unieron en un Culto Unido Virtual que trascendió la distancia geográfica y loss diferentes horarios para convertirse en un sincero refugio espiritual y de renovación colectiva.
El ambiente se volvió íntimo desde el inicio con la emotiva interpretación al piano por Mario Rocha, cuya alabanza preparó el terreno para un reencuentro sensible y profundo. “Es un gusto estar aquí con ustedes para cantar con alegría y con mucha pasión para el Señor, por todo lo que Él hace en cada una de nuestras vidas”, expresó Rocha antes de guiar a los congregantes a un tiempo de adoración sincera.
Con la presencia de líderes como Alva Pérez, Rebeca Torres, Fernando Pérez y el Pastor Juan Montes, el espacio virtual cobró aún mayor fuerza cuando María Argumedo (conocida con cariño como la hermana Lucy) tomó la palabra para impartir el mensaje central.
Con un estilo fresco, transparente y cercano, María Argumedo abordó los desafíos cotidianos de la vida ministerial. Apoyada en la cita bíblica de Filipenses 3:13-14, habló abiertamente sobre el agotamiento, las decepciones y la constante necesidad de sanar heridas para mantener firme el llamado.
“Todos, hermanos, hemos tenido errores, fracasos, cansancio… Hay veces que las personas nos decepcionan, pero eso no nos va a detener. Todo crecimiento duele. Cuando vas creciendo en el caminar de Cristo, en tu ministerio, vas teniendo heridas porque el proceso duele; es como los niños cuando van creciendo y les duelen los huesitos al estirarse”, compartió con honestidad.
Lejos de la rigidez habitual, la predicadora motivó a la comunidad a soltar la amargura de divisiones y conflictos pasados. “Un pastor o un líder no debe cargar con cosas del pasado; no tenemos que sacar las cosas del baúl, tenemos que seguir adelante. El pasado nos enseña, pero no nos debeclavizar”, subrayó, recordando que la verdadera fuerza está en renovarse en Dios, cuidar de la propia familia como primer ministerio y servir a las nuevas generaciones con un corazón sano.
El servicio concluyó con una profunda oración colectiva y el ambiente renovado de una comunidad que avanza con la mirada puesta en lo que está por venir.
NOTA INFORMATIVA:
Retiro de Pastores y Encuentro “Nuevos Caminos” (18-19 de Septiembre, 2026): Tal como se destacó durante el culto, la Iglesia Menonita Hispana celebró con éxito el encuentro presencial “Nuevos Caminos” en Rock Island, Illinois. Este espacio ofreció acompañamiento pastoral, renovación ministerial y apoyo mediante becas financieras de hospedaje y transporte para siervos de distintas regiones.


