EN ESTA EDICIÓN
- IBA lanza cursos virtuales y presenciales en la Iglesia Casa Betania en Kansas
- José en Egipto: cuando el encuentro entre culturas transforma vidas
- ¡Es Navidad en julio! Construyendo la Fe
- Curso de Ministerio Pastoral para equipar a líderes ante las crisis actuales
IBA lanza cursos virtuales y presenciales en la Iglesia Casa Betania en Kansas
por Adriana Celis

Fotos cortesia Mario Rocha
El tiempo constituye el recurso más valioso y escaso para la comunidad hispana residente en Estados Unidos. Para quienes enfrentan extensas jornadas laborales en el sector de servicios publico-privados, de estudio y sostienen económicamente a sus familias, la formación académica continua suele transformarse en un lujo inalcanzable. Ante esta persistente barrera social, el Instituto Bíblico Anabautista (IBA) y la congregación Casa Betania en Kansas unieron esfuerzos institucionales para implementar un modelo educativo híbrido que busca democratizar el acceso directo a la educación teológica contextualizada.

Mario Rocha, pastor de Casa Betania —comunidad que integra formalmente la Conferencia del Distrito de Western District de la Iglesia Menonita de Estados Unidos—, identificó esta compleja realidad comunitaria de primera mano. A lo largo de su trayectoria pastoral, observó que los horarios laborales sumamente rotativos y las exigencias económicas familiares impedían de forma sistemática que los líderes hispanos asistieran a programas presenciales tradicionales fuera de su entorno. Esta exclusión educativa no se debía a apatía o falta de vocación ministerial, sino a limitaciones estructurales de tiempo, transporte y movilidad geográfica.
Como respuesta directa a este problema socioeducativo, IBA diseñó un programa de alta calidad adaptado rigurosamente a las condiciones cotidianas de los estudiantes hispanos. La clave de esta solución radica en la flexibilidad pedagógica y en el diseño estratégico de un doble formato interactivo. Por un lado, la modalidad presencial se imparte los domingos en la ciudad de Newton, Kansas, inmediatamente después del servicio de adoración dominical. Esto optimiza los traslados de los alumnos locales y respeta sus empleos semanales. Por otro lado, la modalidad virtual elimina por completo las barreras geográficas, permitiendo la capacitación sincrónica de líderes que residen en distintas ciudades del estado de Texas.
La evidencia del impacto real de esta iniciativa se refleja en la descentralización de la enseñanza académica en idioma español, logrando que la dispersión territorial deje de ser un obstáculo definitivo para la preparación ministerial. El aprendizaje clave extraído de este proceso es la urgencia de la contextualización institucional: las estructuras educativas deben amoldarse flexiblemente a las dinámicas vivas de la población migrante, y no al revés. Al facilitar el acceso físico y tecnológico, se potencia el liderazgo local sin obligar a los estudiantes a sacrificar su sustento diario o el tiempo familiar.
No obstante, este modelo también presenta limitaciones claras que impiden su replicación automática en cualquier contexto. La sostenibilidad metodológica de la modalidad virtual depende estrictamente de que los alumnos cuenten con conectividad digital estable y desarrollen competencias tecnológicas básicas. Asimismo, concentrar las clases presenciales en un único día del fin de semana traslada una pesada carga de autogestión al estudiante, quien debe procesar de forma independiente los módulos teóricos. Frente a estos desafíos, el programa contempla un sistema de acompañamiento tutorial personalizado para mitigar la deserción y asegurar que la educación teológica sea un proceso verdaderamente sostenible, equitativo y transformador para toda la comunidad hispana.
José en Egipto: cuando el encuentro entre culturas transforma vidas
por Javier Márquez

La historia de José suele recordarse como una historia de superación, reconciliación familiar y providencia divina. Sin embargo, también es una de las narraciones más profundas sobre migración e intercambio cultural que encontramos en la Biblia. José fue un extranjero que llegó a Egipto en las circunstancias más difíciles posibles: no como comerciante ni viajero, sino como esclavo vendido por sus propios hermanos.
Al llegar a Egipto, José tuvo que enfrentar los desafíos que acompañan a muchas experiencias migratorias. Debió aprender a desenvolverse en una sociedad con una lengua, una religión, unas costumbres y una organización política completamente distintas a las que conocía. El joven pastor hebreo se encontró rodeado de ciudades monumentales, templos dedicados a numerosos dioses y una compleja burocracia imperial. Adaptarse a ese nuevo mundo no fue opcional; era cuestión de supervivencia.
Con el paso de los años, José experimentó una profunda transformación cultural. Recibió un nombre egipcio, se casó con Asenat, hija de un sacerdote de On, y llegó a ocupar uno de los cargos más altos del reino. Sus propios hermanos no lograron reconocerlo cuando volvieron a verlo. Sin embargo, aunque adoptó elementos de la cultura egipcia, nunca dejó de recordar sus raíces ni de identificarse con su familia y con el Dios de sus antepasados.
La historia también muestra que el encuentro entre culturas estuvo marcado por tensiones y prejuicios. Los egipcios consideraban abominable compartir la mesa con los hebreos y miraban con desprecio la profesión de pastor. Existían barreras sociales y culturales que impedían una integración completa. Sin embargo, esas diferencias no evitaron que surgieran relaciones de cooperación y beneficio mutuo.
De hecho, José terminó aportando a Egipto mucho más de lo que recibió. Sus capacidades administrativas, su sabiduría y su visión estratégica permitieron que el país enfrentara una de las peores hambrunas de su historia. La presencia de un extranjero se convirtió en una bendición para toda una nación. Al mismo tiempo, Egipto ofreció refugio y sustento a la familia de Jacob cuando ya no podía sobrevivir en Canaán.
Por eso, la historia de José nos recuerda que los encuentros interculturales son complejos. Implican pérdidas, adaptación, aprendizaje y negociación de identidades. Pero también pueden convertirse en espacios donde las personas y las comunidades se enriquecen mutuamente. José nunca volvió a ser exactamente el mismo después de Egipto, y Egipto tampoco fue el mismo después de José.
Quizás por eso sus palabras finales siguen resonando con tanta fuerza:
“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo” (Génesis 50:20).
¡Es Navidad en julio! Construyendo la Fe
por Building Faith

Foto cortesía de Unsplash
JULIO: EL AMOR DE DIOS NACIÓ, UN NIÑO MESÍAS LLAMADO JESÚS
¡Es Navidad en julio! Tras un tiempo en el exilio, muchas personas pudieron regresar a sus hogares. Pero la vida seguía siendo dura para el pueblo: era difícil ser judío en el Imperio Romano. Los profetas habían prometido un Mesías, alguien que vendría a salvar al pueblo. Ese poderoso Mesías llegó de una forma sorprendente: un bebé recién nacido, hijo de gente corriente en un lugar muy corriente.
Haga clic aquí para la práctica de la fe: El amor de Dios nació – BUILDING FAITH CONSTRUYENDO LA FÉ
Curso de Ministerio Pastoral para equipar a líderes ante las crisis actuales
por Adriana Celis
Las comunidades latinas enfrentan hoy realidades complejas marcadas por entornos sociales difíciles, divisiones y crisis de fe generalizadas. Ante este escenario, los líderes cristianos locales asumen la enorme responsabilidad de acompañar a quienes sufren, a menudo sin contar con las competencias pedagógicas o teológicas necesarias.
Esta carencia de herramientas metodológicas prácticas limita el impacto de las iglesias locales, transformando la labor pastoral en un desafío solitario que lucha por conectar de forma profunda y efectiva con el corazón de la gente en su cotidianidad. Como respuesta directa a esta problemática socioeducativa, el Seminario Bíblico Anabautista Hispano (SeBAH) que hace parte de la Iglesia Menonitia de los Estados Unidos, ofreció su curso de Ministerio Pastoral. Esta iniciativa académica busca equipar integralmente a sus estudiantes dentro del mundo teológico, brindándoles herramientas sólidas, profundas y aplicables en el ámbito educativo comunitario.
La propuesta pedagógica rompe los esquemas tradicionales al incorporar activamente la perspectiva anabautista, fundamentada rigurosamente en tres pilares esenciales: el fomento de la paz, el fortalecimiento de la vida en comunidad y el servicio práctico al prójimo. La evidencia del valor real de esta propuesta se manifiesta en las altas expectativas y perfiles de su cuerpo estudiantil. Pastores en ejercicio y líderes de enseñanza han encontrado en este programa la respuesta a sus necesidades de actualización. El estudiante Tomás Martínez destaca que ingresó con la firme expectativa de obtener nuevas herramientas académicas para complementar su ministerio diario como pastor. Martínez sostiene que el ministerio es un proceso de aprendizaje continuo y asume el reto con una mentalidad abierta hacia las enseñanzas del facilitador, entendiendo que la capacitación constante optimiza el liderazgo.
Por su parte, la estudiante María Teresa Pérez refleja una motivación orientada a la contención social en momentos tormentosos. Pérez explica que su objetivo principal es fortalecer el ministerio de enseñanza para transmitir un mensaje de esperanza real y acompañar adecuadamente a las personas vulnerables. Desde su perspectiva, aplicar el enfoque anabautista implica un giro de 180 grados en la predicación teórica, permitiendo retornar a un modelo de amor práctico y servicio efectivo guiado por los principios bíblicos fundamentales. El beneficio directo esperado es la revitalización de las congregaciones locales mediante la implementación de ministerios mucho más empáticos. No obstante, el modelo pedagógico de SEBAH también enfrenta limitaciones metodológicas que desafían su ejecución.
El principal obstáculo manifestado por los alumnos es el temor generalizado a que los conocimientos adquiridos se queden en un plano puramente teórico y no logren transformar la realidad de los miembros de la iglesia. Asimismo, los estudiantes deben balancear las exigencias de un currículo académico profundo con sus recargadas agendas laborales y ministeriales previas. Para mitigar este riesgo, el programa contempla un sistema de acompañamiento personalizado que evalúa la implementación práctica de las tareas, asegurando que la educación teológica sea una solución duradera que fortalezca el tejido social de las comunidades hispanas.



