por Adriana Celis
El sábado 17 de enero se llevó a cabo el taller “Límites saludables”, organizado por Ministerios Hispanos y dirigido a pastores y líderes hispanos de Western District y Pacific North West Conference de la Iglesia Menonita USA, como requisito para las credenciales ministeriales. Este espacio formativo fue facilitado por Marco Güete, director de Ministerios Hispanos, y tuvo como propósito principal reconocer, reflexionar y afirmar el valor de los límites, especialmente en el contexto de las relaciones ministeriales y docentes. Adicionalmente, hubo un espacio donde se enseñó sobre los límites y el uso de la tecnología, en especial sobre los usos de la inteligencia artificial (IA) y sus diferentes usos en los derechos de autor y de cita, en un contexto pastoral y académico teológico, por Adriana Celis, quien es especialista en esa área.
El taller se fundamentó en los aportes del FaithTrust Institute, en particular en el trabajo del Rev. Dr. Marie M. Fortune, cuya reflexión marcó el corazón del encuentro:
“Creo que los límites son un regalo. Pienso que los límites son aquello que da forma a nuestras relaciones, a todas nuestras relaciones.” — Rev. Dr. Marie M. Fortune
(Extracto de A Sacred Trust, FaithTrust Institute DVD)
En una cultura que suele asociar la ausencia de límites con la libertad individual, a veces resulta difícil recordar su verdadero valor, tanto en la vida personal como en el ejercicio del ministerio o la enseñanza. Sin embargo, el taller invitó a reconocer que, sin límites claros y saludables, no es posible construir relaciones auténticas. Los límites no separan; por el contrario, protegen, ordenan y hacen posible la confianza, reduciendo el riesgo de causar daño, incluso involuntariamente.
Revisando los fundamentos
Con el fin de lograr una comprensión más profunda sobre los límites saludables en las relaciones ministeriales y docentes, el taller propuso iniciar desde algunos principios fundamentales. Estos principios permiten identificar situaciones de riesgo, fortalecer la ética relacional y cultivar espacios ministeriales más seguros, sanos y coherentes con el evangelio que se proclama.
Un cierre desde el corazón pastoral
Hablar de límites en el pastoreado no es hablar de frialdad ni de distancia, sino de cuidado. Cuidado por la comunidad, por las personas que confían en el liderazgo pastoral y, también, por la propia vida interior del pastor o la pastora. Los límites saludables permiten servir con integridad, amar sin agotarse y acompañar sin perderse a uno mismo en el proceso. En un ministerio que muchas veces exige dar sin medida, los límites se convierten en un acto de fidelidad a Dios, a la comunidad y a la vocación recibida. Son, en definitiva, una forma concreta de vivir el mandamiento del amor, que también incluye el amor propio y el respeto por la dignidad de todas las personas.



